martes, 28 de julio de 2015

uno

Apresuraba el paso, <<Más rápido>> pensaba. Necesitaba llegar a ese parque lo antes posible. Las cenizas del cigarro que se encontraba entre sus dedos caían a su paso, la brisa hacía bailar su cabello, el frío erizaba su piel y las nubes amenazaban con una fuerte tormenta . Se sentía demasiado mal,  el estómago se le revolvía y su palidez era totalmente inusual, a pesar de serlo naturalmente. Quería correr, pero no podía. Se le acabará el tiempo.
Chocaba a las personas que se le cruzaban en su camino, algunos maldecían, otros sólo la fulminaban con la mirada. A ella le daba igual, sabía que lo único que importaba ahora era llegar a casa. Desde donde estaba podía oír el tren acercándose a la estación principal, el último tren, no podía perderlo.  A pesar de todo, se esforzó y comenzó a correr, el dolor en su estómago se volvía insoportable, mareos, nada estaba bien. Justo al subir al extremo del andén, llegó a visualizar el tren acercándose. Pero  todo se volvió borroso y oscuro,  cerró los ojo, ya no podía aguantar. Tiró el cigarro al suelo, las piernas le fallaron, justo antes de caer hacia las vías, alguien la tomó entre sus brazos. El viento sopló fuerte y pudo sentir el tren pasar frente a sus narices. Volvió a cerrar los ojos y sólo pudo escuchar una dulce  voz masculina con un tono preocupado preguntando "¿Qué te sucede?" Le pareció familiar, pero ya no pensaba, sólo logró susurrar, "Estoy muriendo."






Cecilia Gutiérrez.

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